¿Acabas de comprar un marcador nuevo, destapas la tapa y... la punta está totalmente blanca y seca? ¡No te asustes! No está defectuoso.
A diferencia de los rotuladores escolares de fibra, los marcadores profesionales de pintura (acrílicos, de tiza o permanentes) funcionan con un sistema de válvula. Esto mantiene la tinta fresca y hermética dentro del barril hasta el momento exacto en que decides usarlo.
Cómo "despertar" tu plumón correctamente
Activar el flujo de tinta es muy sencillo, pero requiere hacerlo con la técnica correcta para no estropear la punta desde el primer día. Sigue estos pasos:
- 1. Agita con energía: Con la tapa puesta, agita el marcador. Escucharás una bolita de metal adentro; esa esfera es la encargada de mezclar los pigmentos para que el color salga intenso.
- 2. Destapa y Bombea: Coloca el marcador en posición vertical sobre un papel de prueba. Presiona la punta hacia abajo suavemente (como si fuera un botón) y suelta.
- 3. Ten paciencia: Repite el movimiento de "presionar y soltar". Verás cómo la tinta empieza a descender lentamente por la punta blanca hasta colorearla por completo.
Errores comunes que debes evitar
Aunque parece fácil, hay dos cosas que nunca debes hacer si quieres que tu plumón dure mucho tiempo:
No presiones con demasiada furia
La punta es resistente, pero si aplicas fuerza excesiva puedes deformarla o hacer que la válvula se quede atascada en posición abierta, provocando un charco de tinta (el famoso "efecto inundación"). El movimiento debe ser rítmico y controlado.
Almacenamiento Horizontal
Una vez activado, lo mejor para la mayoría de estos marcadores es guardarlos en posición horizontal. Esto evita que los pigmentos se asienten demasiado en el fondo o que la punta se seque por completo si se queda hacia arriba.
¡Ahora que tu marcador está listo y cargado, es hora de empezar a crear!